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1.  Salud es el completo bienestar físico, psíquico y social que implica un estado funcional y nutricional adecuados, donde mantener el apetito y las funciones digestivas, así como conseguir una nutrición óptima, son claves.
  En lo referente a la nutrición óptima, nada mejor que seguir los principios de la Dieta Mediterránea, que básicamente se basan en: la grasa principal es el aceite de oliva, tomar verduras y hortalizas varias veces al día, consumir pescado y carnes magras, comer quesos frescos bajos en grasa y, como postre, comer fruta de la estación que corresponda.
  En relación a otras carnes, la de conejo es sobresaliente: textura suave, terneza, palatabilidad y aroma; fácil de masticar, más digestible, sencilla de cocinar y combinable con otros alimentos.
  En referencia a su composición, la carne de conejo destaca por sus propiedades nutricionales: tiene menos calorías que otras carnes habituales, es más rica en proteínas (un 10-15%), y más baja en grasa, tanto en lípidos totales, como colesterol; es muy baja en purinas y está exenta de ácido úrico, siendo rica en calcio, hierro, vitaminas del grupo B, ácido fólico y vitamina K.
  El consumo preferencial de carne de conejo será una importante ayuda en la prevención de la obesidad infantil, la anemia de los adolescentes, el aumento de colesterol y las crisis de gota. Además, favorecerá el mantenimiento del estado de salud.

   
     Dr. Miguel Bixquert Jiménez
Profesor Titular de Medicina. Facultad de Medicina de Valencia en la UVEG.
Jefe del Servicio de Medicina Digestiva. Hospital Arnau de Villanova de Valencia. 
   
         
         
    2.  En una dieta variada, equilibrada y suficiente la carne tiene su lugar en su justa proporción, moderada pero relevante. Así ocurre en la Dieta Mediterránea, tradicional en nuestro país, la cual incluye, o debería incluir, al conejo entre sus integrantes. No en vano para los romanos el término Hispania significaba “tierra de conejos”. Esta carne, por su composición proteica, grasa, mineral y vitamínica, es de una excelente densidad nutricional y aconsejable en cualquier dieta, incluidas las que tienen por objetivo ayudar a controlar el peso o el colesterol. En efecto, el aporte energético es moderado, su proteína es de elevado valor biológico, el contenido en grasas (4,6 g/100 g) es de los más bajos entre todas las carnes y, además, con un perfil en ácidos grasos que no influye negativamente en los niveles de colesterol.    
      Dra. M. Carmen Vidal Carou
Catedrática de Nutrición y Bromatología.
Universidad de Barcelona.
 
   
         
         
    3.  La carne de conejo es muy saludable por sus propiedades: baja en calorías, bajo contenido en colesterol, adecuada proporción de ácidos grasos insaturados, alto porcentaje en proteínas de elevado valor biológico y aminoácidos esenciales, riqueza en minerales (como el calcio y el hierro), y ciertas vitaminas (B3 y B12). También tiene la ventaja de ser pobre en sodio, ácido úrico y purinas.
  Por todo esto puede ser constitutiva de dietas para distintas patologías como hepatopatías crónicas, hipertensión arterial, hiperlipemias, diabetes mellitus, obesidad, insuficiencia renal crónica, hiperuricemia, enfermedades cardiovasculares...
  Además, posee propiedades antienvejecimiento por su adecuada proporción de ácido fólico, vitamina E, magnesio y otras sustancias antioxidantes.
   
    Dr. Blas J. Gómez Rodríguez
Servicio de Aparato Digestivo.
Hospital Universitario Virgen Macarena de Sevilla.
 
   
         
         
    4.  La carne de conejo, además de la calidad de sus proteinas, tiene una buena composición en: lípidos totales, colesterol, y ácidos grasos saturados/insaturados, es una carne baja en sodio y rica en potasio... que la hacen recomendable para la población general, tanto desde el punto de vista nutricional ya que además aporta, entre otros nutrientes, antioxidantes (retinol, tocoferol), hierro, vitamina B12 , así como para contribuir a la prevención de ciertos factores de riesgo coronario como la hipertensión arterial y, en última instancia, de las enfermedades cardiovasculares, que desgraciadamente, continúan siendo las principales causas de mortalidad en la gran mayoría de los países.    
     Dr. Antonio Fuertes García
Servicio de Cardiología.
Hospital Universitario Ramón y Cajal de Madrid.
 
   
         
         
     5.  La alimentación es un pilar básico para conseguir un buen y saludable rendimiento deportivo, siendo el consumo de proteínas uno de los puntos clave para promover un desarrollo armónico tanto desde el punto de vista muscular como funcional.
  Los estudios realizados recientemente permiten afirmar que el aporte de carne de conejo a la dieta de los deportistas puede contribuir a la mejor asimilación del entrenamiento físico dada su composición nutricional, al aportar nutrientes esenciales para el rendimiento, como las grasas monoinsaturadas, minerales como el hierro y el zinc, y las vitaminas y antioxidantes como la Vitamina B y el retinol. Todo ello contribuye, sin duda, a favorecer una práctica del deporte más saludable.
   
      Dr. Carlos de Teresa Galván
Centro Andaluz de Medicina del Deporte.
Hospital Universitario San Juan de Dios de Granada.